jueves, 27 de agosto de 2015

El ataud de barro

La timida luz... de una pupila,
que descalza se acerca a ti  para tocarte.
Clavo ardiente entre dos nanas,
y mi beso, dulces sueños,
en lo alto,buscando en si,el por
de lo que siento.

Y la sangre corre hasta secarse.

La línea azul se ha vuelto gris
 no hay voz para esconderse
ni eco por presentes
ni gota en ojo bis.

Paredes afiladas.

Sombras en vértice...
compran para mentir.

La dueña de su hijo
se viste de monedas
palma de mano hacía mí. .
polos sin lenguas.

Llena la piscina sin agua,
de cardos.

Corte de hoja,libro... poemas,
sangre de palabra
palabra en sangre
corte de venas.

Gira la flor del techo
siento el aire
y lo poco,
 que ya queda,
de la leche de su pecho.

Cierro los ojos,
y me dejo,
volver cada paso
hacia atrás..

como sale la imagen...
del espejo.