viernes, 8 de enero de 2016

La miel abierta

Toques en el pecho, de ciertas escaleras, con muescas en los bordes de sus peldaños.
Una sensación-.
La sensación de los tallos que se estiran, (como huesos bajo la piel de los que sueñan...dulce dolor),  para hacerse largos,  todas y cada una...
de todas las primaveras.

La vez ultima, siempre parece la vez primera.
Podria  marchar, en este preciso instante
y hacerme, de nada,  dándome las gracias-
pero pueden mas las pequeñas cosas que la verdad de mis ingenuas palabras.

Una vez, me hice largo, peleando con enormes olas, al escuchar unas voces que se agarraron
a la punta de mis brazos y que dejaron a mi cuerpo, casi, casi, sin respiración.

Una vez, sali medio helado de un rio, por escuchar los latidos en ladridos de un perro que se ahogaba en un rincón.
Una vez, y otra mas...las veces, de sus momentos...no son mas que con el tiempo...
cierta ilusión.
Me quedo con la miel, en cucharadas...y con lo dulce...hasta que llega a mi corazón.

Miel abierta y con paradas...
hasta que solo escucho una voz.

Lo tremendo del viaje, no es el viaje...
es la pasión.