miércoles, 21 de marzo de 2018

Nube de cristal

Aparecen como labios y se mecen
las palabras que cantaste  delante de mis ojos.
La boca tuya, y la mente preguntándose si yo te quiero besar,
Compartir una boca para dos es dormir sobre la roca
son dos labios marcados en el filo de la copa
o el perfume de tu aliento, tragado, al beberla sin pensar
al desnudo fiel de la poca ropa.

Me quedo quieto como el pincel
que da sombra a la parte de tu pelo
toda mi propia piel se cubrió de miel
y tu forma, dio caricias a la alfombra
que entre las cortinas me dejo dormido
escuchando la voz que me durmió con el.

Veo amanecer
es la luz la que me cubre con su cuerpo
poco antes de adormecer.

Y el alimento de mis últimos sueños,
y las caricias y los besos que nunca encuentro.