martes, 27 de febrero de 2018

La voz y la palabra

Como una ligera brisa de la nada
empujada por el hada con color
del calor de un cuerpo celeste
suspendido por encima de la tierra
y sin prisa.

En el aula de las voces
se encontraron, la tuya y la mía.
cada una a cada lado y cada una con su silla.

Creyendo que las palabras que respiraban nuestras bocas
darían forma al secreto, que guarda el alma y siempre
con la forma de tu arcilla.

Te quedaste en diciembre
y te leí al oído un susurrro de unas palabras
que encontré dentro de mí, esa noche,
para que no durmieran a oscuras.

Te seguí en tu camino.
Me ayudaste a encontrar
la mitad del mío.
La otra mitad ya la borré
por estar tú al lado mío.

Llevas el perfume de la corona
de una reina alimentando la amistad.

Como una niña
dándole la mano
a un niño en el colegio
separándose del resto.
Buscando ese castillo sin terminar en la arena.

Usando la huella de la muralla
para levantar las ventanas
por las que mirar.