domingo, 4 de enero de 2015

Mitad

Las horas de la memoria... y una página en blanco.

Una llamada equivocada, y en ella, una voz que si conozco.

Pasos sin más sobre la tierra... hacia ningún lugar.
Pasos sin nombre, y esos ojos, mirando desde lo alto.

Lágrimas de agua sucia empapando mi ventana.

Grises amapolas de los campos desiertos,

roce de cuerpos en paredes de lija en movimiento.

Luna de cartón, desapareces con tu lágrima suelta.

Las veces del cordón atado, bota con bota,
las voces que arranco de mi sangre el color...
gota con gota.


Espacios en vacios, bloques en hueco, cúmulos... pasión.

tacto de mano a la flor, suave caricia... sonrisa.

Una tarde agradable, en compañía de tu circulo Sol,

como lagarto... ni se porque...
una cuenta atrás sin resultado, hilo de compàs.

Suerte haber nacido de tu vientre mamá.

Las olas no lo son cuando me agarras.

Escapé de la manera mas absurda, sin decir más.
Y  todo sigue igual...

La vida, como beso de ramera cosiéndote los ojos para no ver,
que ni es beso... ni minimo placer.

Una quimera.

Entrégame Belerofonte esa lanza y tu caballo alado.

Pienso atravesarla,  y marcharé por donde vine y bien callado.

A lagunas negras caricias de verdad.

A tu cuerpo de hambre mi cuerpo para que puedas despertar.

Tabla con almohada, lecho de cristal puntiagudo con vértices de sangre.

Corriente de palabras, alimentando egos.

Siempre es lo mismo, nunca o casi nunca cara a cara.

Desnudame con tus ojos, quiero respirarlos con los mios.

Quiero tocarte de verdad ,y no con la tinta de red, que es tinta muriendose de sed,
y si que busca libro, para hacer el amor a piel.

Los muertos son más vivos que los vivos, y dicen:
lo que vosotros sois
nosotros fuimos, lo que nosotros somos... vosotros sereis.

La angustia se ha partido ,yo partiré después como amigo.

Todo es como base sin pies, mármol plano hasta el ombligo.

Voces, salivando miel por no escupirle al de las coces.

Una gaviota ,detrás de otras treinta ,arañando la comida fácil.

Eso seremos algún dia, aves desplumadas a picotazos por las mismas...
que te dicen soy tu hermano.

Plumas en la arena, desierta ya sin vida.

La otra mitad...

siempre es la parte que si olvida.