domingo, 5 de junio de 2016

Tierra

La verdadera sombra, de agua, a diez metros enterrada.
Pico del coral de tu boca, masticando mis entrañas.
Grito por dentro, antes de tragarme el huracán.
Alejandome  en el aire, como el suspiro, de una madera ya rota, y encendida, y vuelta,
y entregando mismo mar.
Las pocas llenas de aire se relajan, viendo el mundo entre paredes altas.
Lluvia y manantial...y acero por la boca de madera.
hierve el cristal.
y la luna guarda el alma  por salvar.